Ver la receta en el blog original: Sugg-r and some Salt.

este sirop de Liège es un ejemplo de esas cosas que intento recrear para recordar... cuando vivíamos en Bélgica no lo hacía en casa, hay excelentes en el mercado... siempre había un botecito en la nevera, porque untado sobre las tostadas del desayuno es una de esas delicias pecaminosas que yo había casi olvidado... hasta que al hacerlo y volverlo a probar... su sabor me llevó a esas mañanas {casi siempre frías} en las que esas tostadas eran el acompañante perfecto de una gran taza de humeante café.

además, si no te lo acabas antes, agregar una cucharada a cualquier guiso de carne lo hará mucho más suculento y sabroso... cosa que, en las estaciones que llegan, se agradece... te invito a descubrir cómo la fruta se transforma en esta melaza de un brillante color dorado oscuro... el proceso es algo largo, pero te aseguro que merece la pena... además, ¿quién se resiste a un placer 100% fruta y sin azúcar?

los ingredientes
{para aproximadamente 250 gramos}
1500 gramos de peras {mejor si son ecológicas}
500 gramos de manzanas {mejor si son ecológicas}

la preparación
lavamos y cortamos la fruta en cubos, sin pelar y sin quitar las semillas. las ponemos en una cacerola de fondo grueso y las llevamos a fuego bajo, con la tapa, durante aproximadamente tres {3} horas, removiendo de vez en cuando. la fruta se irá cociendo en su propio jugo y quedará muy blanda.

dejamos enfriar un poco hasta que no queme, y las pasamos por un tamiz muy fino {una tela limpia, o un colador de los que se usan para hacer café - también muy limpio, por ejemplo} apretando muy fuerte hasta recuperar el máximo de jugo. desechamos la pulpa y ponemos el jugo de nuevo en la cacerola. llevamos de nuevo a fuego bajo y dejamos cocer, sin tapar, de dos a tres horas {dependiendo del tamaño de la cacerola}. el jugo va a reducir bastante y a tomar un color oscuro. debe tomar consistencia densa, parecida a la de la miel líquida, y un poco gelatinosa. al enfriar solidificará un poco más. llevamos el sirope aún caliente a un bote esterilizado previamente. tapamos y damos la vuelta hasta que enfríe por completo.

recordemos que no tiene azúcar, por lo cual, una vez frío, se debe conservar en la nevera.